El problema no es la silla

0

Hace diez días comenzaron sus funciones los 30 alcaldes de Córdoba y el Gobernador del departamento. Todos tienen un compromiso bastante grande con la ciudadanía. Córdoba es el tercer departamento más pobre del país después de Chocó y La Guajira.

Por: Fernando Negrete Montes

Especial para Entre Ríos.co

El inicio del período 2020 – 2023 de alcaldes y Gobernadores, después de un proceso electoral en el que pasaron varias pruebas y sometido a los electores los diferentes programas de gobierno y que se supone incluía las líneas gruesas de su gestión, los mandatarios elegidos tienen como centro de gravedad a partir de sus posesiones, la parte administrativa, es decir, la aterrizada de las distintas propuestas en el Plan de Desarrollo que debe estar aprobado en mayo de 2020, quedando este espacio como un período de prueba y aprendizaje porque la gran mayoría de los nuevos gobernantes son primíparos en esta lides.

Y es justamente en esta etapa donde empieza a mostrase el talente de alcaldes y gobernadores, al adoptar posiciones y medidas que auguran resultados satisfactorios como el de seleccionar, inicialmente, su grupo de cercanos colaboradores con base en su formación académica, conocimientos, cultura y experiencia; luego, resaltando y apoyándose en los funcionarios de carrera, técnicos y profesionales, que son los que conocen y manejan los procesos y procedimientos que permiten, con eficiencia, alcanzar los objetivos de la administración.

Pero, también hay mandatarios que de entrada toman una serie de posturas y salidas que generan vientos desfavorables o de cola, como suponer que lo encontrado está malo y por tanto, debe cambiarse como si la rueda no se hubiera inventado hace miles de años, llevando a actitudes mesiánicas y desconfiar de todo a través de la exclusión, el maltrato e ignorar las aspiraciones de los habitantes.

Otros, siguen como si estuvieran en campaña realizando reuniones para escuchar los problemas y encontrar soluciones, malentendiendo los consejos de administrar con la gente, lo que significa que, en términos de medidas o políticas, estas deben estar a favor de las comunidades y no pasar de reunión en reunión que no conlleva sino a pérdida de tiempo.

Rayando en lo gracioso y que demuestra la falta de compromiso con la sociedad a la que se debe conducir por caminos de crecimiento y desarrollo, está el gobernante que dice no sentarse en la silla de sus antecesores porque estos terminaron destituidos o en la cárcel, como si la silla fuera la responsable de estas desavenencias y no las acciones de esos mandatarios que fallaron en el cumplimiento de sus funciones y misiones.

En Córdoba todavía no se ha llegado a conformar gabinetes en que lo partidista esté supeditado al mérito, pero este punto hay que empezar a revaluarlo por cuanto los movimientos sociales en el mundo y Colombia, están cuestionando seriamente este tipo de administración: ¿Dónde están los representantes propios de las comunidades en los equipos de gobierno?

Share.

About Author

Periodista con experiencia en prensa, radio, televisión e internet.

Comments are closed.